Tratamiento dolor crónico y fibromialgia

Tratamientos específicos para tratar los dolores de la fibromialgia

trataminetos para el dolor cronico y fibromialgia en granadaDesde nuestra unidad del dolor le propondremos un plan de tratamiento con el que intentar recuperar, en la medida de lo posible, su bienestar físico y emocional; tu vida de antes, la que tenías antes de que apareciera el dolor: su vida sin dolor.

Coordinamos el trabajo de otras especialidades médicas buscando abordar su dolor de manera completa. En el tratamiento podrán intervenir otros médicos especialistas en rehabilitación, psiquiatras o psicólogos, neurólogos, traumatólogos, fisioterapeutas, entre otros.

Un dolor crónico se prolonga más allá del tiempo de curación normal y carece del sentido. Habitualmente esto significa períodos continuos de dolor que superan los tres a seis meses de duración. Suele no responder a los tratamientos y acompañarse de trastornos psicológicos.

Por desgracia no hay un criterio médico único acerca de cómo diagnosticar y tratar el dolor crónico. No es fácil entender que el dolor crónico es una enfermedad en sí misma y no un síntoma. Se estima que el 20% de la población española sufre algún tipo de dolor crónico que afecta negativamente a su vida.

El camino más efectivo para controlar su dolor crónico, incluso cuando no se conozcan bien sus causas, lo encontrará en las unidades del dolor. Los médicos especialistas que trabajan en ellas cuentan con formación específica, experiencia y herramientas para evaluar su caso y posteriormente proponer un tratamiento individualizado y multidisciplinar con el que aliviar las molestias con soluciones farmacológicas, técnicas quirúrgicas, modificación en tus hábitos y estilos de vida junto con otras ofrecidas por fisioterapeutas especialistas en rehabilitación, dietistas, psiquiatras o psicólogos…

Que trabajamos en Clínica Menorca:

Migrañas

Son dolores que a menudo limitan seriamente la calidad de vida de las personas. Pueden afectar a media cabeza, desencadenar vómitos, hacer imposible cualquier actividad, y obligar al enfermo a la postración en cama.
La hipersensibilidad a la luz y a los ruidos durante las crisis también es habitual; a veces incluso se acompañan o se preceden de manifestaciones neurológicas que pudieran parecer extrañas o preocupantes para los pacientes.

Lumbalgia cervicalgia

El dolor crónico lumbar es habitual y cada vez prevalece con más frecuencia en las poblaciones occidentales. Es la primera causa de invalidez antes de los 45 años.

Cefaleas

La cefalea tensional suele relacionarse con tensión en la musculatura, tanto de la región craneal como de la región facial y cervical superior.

El sistema muscular, altamente sensible, responde al entorno, pudiendo mantener un tono más elevado de lo habitual, lo que termina por desencadenar dolor de corte miofascial (dolor en los músculos y sus inserciones).

Ante situaciones estresantes los músculos se sobreactiva y esa tensión “alimenta” el desarrollo y mantenimiento de la cefalea. Por eso, a menudo son cefaleas que se cronifican, y pueden perpetuarse.

Latigazo cervical

A veces un accidente de tráfico moderado o leve puede tener consecuencias que en un primer término podrían parecer imprevisibles. La calidad de vida se invierte por completo y no solo se trata de dolores en la cabeza, las mandíbulas y el cuello, sino de un estado de hipersensibilidad que abarca casi todos los aspectos de la persona, tanto en lo físico como en lo emocional. Todo esto puede conllevar a un molesto dolor crónico cervical.

Trastornos del sueño

Una de las manifestaciones propia del “estado de alerta” son los trastornos del sueño. Tanto en pacientes con dolor crónico como en pacientes sometidos a estrés es frecuente la desestructuración del sueño, que se tiende a volver superficial y poco reparador.

Dolor miofascial

Es un dolor limitado a una zona o zonas concretas. Se podría aseverar que es una de las causas más frecuentes de dolor crónico no tumoral o trastorno de dolor crónico. A menudo estos cuadros no se diagnostican o bien pasan desapercibidos “imitando” a dolores de otra estirpe, por lo que es frecuente que despistan, incluso a varios facultativos sucesivamente.

Pueden desarrollarse por un trauma agudo (accidentes, caídas) o bien por una sumación de microtraumatismos repetidos (mala higiene postural, bruxismo).

Cefalea en racimo

Se considera uno de los dolores más limitantes que se conocen. Los accesos de dolor pueden llegar a ser de una intensidad brutal, y se agrupan en episodios de brotes llamados racimos.
Los racimos pueden tener una aparición periódica, tendiendo a repetirse en determinadas épocas del año.

Tratamiento de fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad crónica que fundamentalmente causa dolor musculoesquelético generalizado, fatiga, trastornos del sueño, rigidez en las extremidades superiores e inferiores y muy frecuentemente alteraciones del estado de ánimo. No existe curación, pero en la actualidad, disponemos de distintas medidas que pueden mejorar de forma considerable la calidad de vida de estos pacientes.

Entre las opciones para el tratamiento podemos distinguir 3 pilares básicos: el uso de medicamentos para disminuir el dolor y mejorar el sueño; fisioterapia mediante ejercicios para estirar los músculos y mejorar la capacidad cardiovascular junto con técnicas de relajación para aliviar la tensión muscular y la ansiedad y los programas psico-educativos que les ayuden a comprender y a controlar la fibromialgia. Se trata de enfermedad de difícil comprensión, tanto por parte del médico como del paciente. Esto, en ocasiones, dificulta la comunicación y puede frustrar a ambas partes.

La fibromialgia es una realidad clínica reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992 y por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) en 1994.

¿Qué es la fibromialgia?

Se trata de un síndrome clínico definido por un cuadro doloroso generalizado de causa no conocida, de al menos tres meses de duración. Este dolor no puede ser explicado por trastornos degenerativos o inflamatorios.
Básicamente definimos dos tipos de dolor en FM, ambos solapables. Un dolor nociceptivo y un dolor neuropático, fruto de un sistema nociceptivo alterado, incapaz de interpretar correctamente los estímulos periféricos, sean o no dolorosos. La hiperexcitabilidad a la que están sometidas las neuronas nociceptivas hace que la sensación dolorosa se amplifique y dure más, o que se perciban como dolorosos estímulos que no lo son. Por tanto, tendremos un componente periférico del dolor y un componente central del dolor, ambos amplificando y retro alimentándose entre sí. Esta hiperexcitabilidad neuronal también afecta a otros ámbitos, como el emocional, el sueño, la regulación de la capilaridad, la respuesta al estrés, la dinámica del sistema inmune o la función visceral.

¿La fibromialgia es solo dolor?

No es solamente dolor. En general se acompaña de fatiga no justificada, rigidez, parestesias, sueño no reparador, trastornos del estado de ánimo y algún grado de déficit cognitivo. También se pueden presentar otros síntomas como molestias gastrointestinales o urinarias, sequedad de mucosas, vértigo, acúfenos, entre otros.

¿Cuáles son las bases anatomo-fisiopatológicas de la fibromialgia?

Entre los principales hallazgos de los distintos estudios se han encontrado alteraciones anatómicas en el SNC (Sistema nervioso central), tales como una posible disfunción en los neurotransmisores, déficit de perfusión y cambios en la materia gris cerebral, además de una mayor percepción del dolor e hipervigilancia ante estímulos interoceptivos y exteroceptivos.

Con respecto al sistema nervioso central, la fisiopatología de la fibromialgia gira en torno a tres ejes principales: alteraciones en la percepción, procesamiento del dolor y cambios estructurales en el sistema nervioso central.

¿A quién afecta?

En general afecta más a la mujer que al varón, especialmente en la edad media de la vida, aunque también ha sido descrita en niños y adolescentes. Actualmente la enfermedad se puede considerar un problema sociosanitario de primer nivel.

¿Es hereditaria?

No, pero sí hay una agregación familiar. El riesgo de padecer la enfermedad es 8,5 veces mayor en hijas de pacientes con FM que en otras poblaciones. Aunque aún no se haya definido ningún gen concreto como responsable la impronta genética y medioambiental sobre determinadas familias parece determinante. Parece existir un número elevado de pacientes con antecedentes de trastornos psicoafectivos y traumas en edades tempranas de la vida o con acontecimientos vitales estresantes expuestos a un estrés emocional intenso.

¿Cómo diagnosticamos la fibromialgia?

El diagnóstico es únicamente clínico. No existen pruebas de imagen o de laboratorio que confirmen este síndrome. El primer requisito es la existencia de dolor crónico generalizado, y que este tenga unas características y distribución determinadas. Y siempre que no exista otra causa que justifique el dolor.

¿Cómo abordamos a nuestros pacientes de fibromialgia?

Anamnesis

Exploración física

Para confirmar el diagnóstico y descartar otras enfermedades. Especial relevancia tiene la exploración del sistema osteoarticular.

Pruebas complementarias

No hay ninguna prueba de laboratorio ni diagnóstico por imagen específico que se aplique a la fibromialgia. La normalidad es la constante. Sí habrá que descartar otras patologías, en especial de la esfera reumatológica.

La FM es una enfermedad crónica sin curación, que suele cursar en brotes. La calidad de vida de estos pacientes está francamente afectada y repercute directamente en su vida laboral, familiar y social. Nuestro objetivo será mejorar al máximo la calidad de vida de los enfermos.

Sería muy adecuado definir el grado de afección vital:

¿Cómo tratamos a los pacientes con fibromialgia?

Lo primero es explicar al paciente la naturaleza de la enfermedad, su evolución y pronóstico, así como las posibilidades terapéuticas. Dejar muy claro que no existe ningún fármaco que cure la FM y que el plan terapéutico irá encaminado a reducir su sintomatología y mejorar su calidad de vida.

Hay que dejar claro también que el tratamiento siempre debe ser individualizado y multidisciplinar, siendo el médico de atención primaria un elemento básico tanto en el diagnóstico inicial como en posterior seguimiento y en el control del día a día del paciente con FM.

En el tratamiento farmacológico, nuestro primer objetivo es conseguir el control del sueño y de la ansiedad. Nuestro segundo objetivo es el control del dolor.

¿Qué tratamientos no farmacológicos se pueden recomendar?

¿Qué pueden hacer nuestros pacientes con fibromialgia?

Cada vez más estudios avalan que el ejercicio suave, una alimentación adecuada, una buena higiene del sueño y realizar actividades relajantes que hagan desconectar tienen un efecto muy beneficioso sobre su calidad de vida.

Tras el ajuste farmacológico obtendremos de nuestros pacientes los siguientes compromisos:

Llame al teléfono 958 928 831 y pida cita para beneficiarse de nuestros tratamientos de fibromialgia o unidad del dolor.
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